Causa de error de juicio n.º 20
Tendencia a la influencia nociva de las drogas
La dependencia química deforma el juicio y la percepción de uno mismo, y casi siempre conduce a un deterioro moral y cognitivo.
Munger trató la dependencia de sustancias de forma breve pero contundente, porque consideraba que los hechos no estaban en discusión. Las drogas y el alcohol distorsionan la cognición directamente y, peor aún, doblan la percepción que el consumidor tiene de su propia situación, de modo que el deterioro va acompañado de la negación del deterioro. La química no solo deteriora el juicio en el momento; remodela los valores y la autoevaluación de la persona en una dirección sistemáticamente descendente.
Lo que subrayó es la alianza entre esta tendencia y la negación psicológica simple para evitar el dolor. El adicto no ve la adicción, porque admitirla sería insoportable, y la propia sustancia aporta la neblina reconfortante que facilita la negación. El resultado es una persona que se está deteriorando de verdad mientras cree con sinceridad que todo va bien: una combinación que vuelve el problema extraordinariamente difícil de interrumpir desde fuera.
El consejo de Munger era, en consecuencia, tajante y personal: mantente lejos de cualquier conducta que pueda crear adicción, y trata el riesgo con respeto en lugar de con bravuconería. Había visto cómo el abuso de sustancias destruía a personas talentosas que conocía, y su norma era sencillamente no echar a andar por un camino cuyo final es tan fiablemente malo. Es una de las pocas tendencias para las que su consejo es pura evitación, sin ningún aprovechamiento ingenioso del lado positivo, porque no lo hay.